por Italo Vignoli
LibreOffice 26.8 incorpora soporte básico para importar y exportar una serie de tipos de gráficos que Microsoft Office incluye en los archivos OOXML: gráficos de caja y bigotes, embudo, Pareto, radial, mapa de árbol y cascada. LibreOffice no puede mostrar ni editar estos gráficos, pero sí los reconoce, informa al usuario que el tipo de gráfico aún no es compatible, preserva la definición subyacente sin cambios y la reescribe cuando se guarda el archivo.
A primera vista, esto parece una admisión de incompletitud, cuando en realidad es un ejemplo de lo que implica implementar un formato privativo cuando el objetivo es la interoperabilidad -en beneficio de los usuarios, en lugar de una estrategia comercial que trata a los usuarios como meras herramientas.
Qué ocurrió
Microsoft agregó estos tipos de gráficos a Office a partir de 2016, almacenándolos en un espacio de nombres conocido generalmente como «chartex». El espacio de nombres no forma parte del texto ISO/IEC 29500 aprobado como estándar internacional, sino que está documentado por separado en la documentación de extensiones de Microsoft.
Esto es completamente legal y una conducta comercial perfectamente normal: un proveedor mejora su producto y el formato de archivo evoluciona en consecuencia. La consecuencia, sin embargo, es que el formato de uso cotidiano ya no es el que fue estandarizado. El número ISO sigue citándose en documentos de licitación y documentos de políticas, pero los archivos que se intercambian son diferentes.
Para cualquier implementador que no sea el proveedor, esto crea un estado permanente de retraso. No se trata de una brecha única que pueda cerrarse con suficiente esfuerzo, sino de un retraso estructural, ya que las especificaciones están en manos de un proveedor que no publica su calendario de lanzamientos, con prioridades definidas según criterios comerciales.
Tres respuestas posibles
Una suite de oficina que encuentra un gráfico que no reconoce tiene tres opciones:
- Puede rechazar el archivo. Esta es una solución honesta pero inútil: el usuario queda con un documento que no puede abrir y concluye que el software no funciona.
- Puede descartar lo que no entiende. El archivo se abre, el gráfico desaparece y el usuario solo se da cuenta cuando el documento se reenvía a un colega y el gráfico ya no está. Este es el resultado más dañino, ya que la pérdida ocurre silenciosamente y la culpa recae en quien abrió el archivo por última vez.
- Puede retener lo que no es capaz de mostrar. Se informa al usuario que este tipo de gráfico no es compatible, de modo que ve un marcador de posición en lugar de un espacio en blanco, y la definición subyacente permanece intacta cuando el documento se transfiere de una aplicación a otra. El documento se restaura por completo cuando regresa a la aplicación de origen.
LibreOffice 26.8 adopta la tercera opción, la única de las tres que respeta el hecho de que el documento pertenece al usuario y no al software -ni, en realidad, a la empresa que desarrolla el software.
Lamentablemente, existe una limitación, y esta es una excepción. Los gráficos con mapas regionales contienen abundante información geográfica que LibreOffice no puede preservar. El tipo de gráfico sobrevive al ciclo de importación-exportación, pero muy poco de su contenido permanece intacto.
Por qué esto es importante más allá de los gráficos
El caso de Chartex es de alcance limitado. El modelo, sin embargo, no lo es.
Todas las organizaciones cuyos documentos están escritos en un formato controlado por un único proveedor aceptan una dependencia que no pueden gestionar, porque las especificaciones pueden cambiar sin previo aviso, con la incorporación de funciones que solo entiende una única implementación.
No necesita ocurrir nada indebido para que los archivos de la organización se vuelvan progresivamente más difíciles de leer por cualquier otro software.
El Formato de Documento Abierto no es inmune al cambio, pero cambia de manera diferente. Las revisiones se proponen, se discuten y se aprueban en un comité técnico de OASIS, cuyo trabajo es público, y se publican como especificaciones de versión que cualquiera es libre de implementar.
Un implementador que desee ofrecer compatibilidad con ODF 1.4 puede leer la especificación ODF 1.4 y ponerla en práctica. Esta es la única diferencia, y es suficiente.
La preservación bidireccional de funciones no compatibles es lo que distingue a una implementación responsable en las condiciones actuales, pero no constituye una mejora de esas condiciones. LibreOffice es la única suite de oficina que adopta este enfoque, con el fin de proteger a los usuarios y el contenido dentro de sus documentos.
Artículo original (en inglés)
