Aleksi Kallio vive en Oulu, en el norte de Finlandia. Esta primavera se graduó con una licenciatura en Tecnología de la Información Empresarial, después de haber obtenido previamente un título profesional en desarrollo de software. Su experiencia laboral está relacionada principalmente con la ingeniería de software: trabajó en un teléfono inteligente Android seguro, donde se dedicaba principalmente a corregir errores del sistema operativo.
Fuera del ámbito profesional, Aleksi disfruta de la informática retro: máquinas antiguas, teléfonos de generaciones anteriores y el software que funcionaba en ellos. Considera que hay mucho que aprender de los programas que se desarrollaban en una época en la que solo podían distribuirse mediante soportes físicos. Cada vez que se encuentra con un programa antiguo, descubre algún detalle que le gustaría intentar desarrollar por su cuenta, ya sea una decisión de diseño interesante que hace destacar la interfaz o una función que le hace preguntarse cómo fue posible implementarla.
También disfruta pasar tiempo en su hacklab local y colaborar como voluntario en festivales de videojuegos. Y, por supuesto, dedica parte de su tiempo a trabajar en LibreOffice.
Lo que más le interesa de LibreOffice es la larga historia de su código fuente. Leerlo y revisar los commits le permite mirar hacia atrás y observar cómo el software ha evolucionado a lo largo de los años.
El trabajo en LibreOffice
Actualmente, Aleksi se dedica principalmente a realizar pequeñas correcciones de código. Busca errores en Bugzilla, intenta reproducirlos y finalmente presenta un parche que soluciona el problema.
En un proyecto con una base de código del tamaño de LibreOffice, no basta con improvisar una solución y esperar que funcione. Es necesario comprender la causa raíz del problema para poder localizar correctamente dónde intervenir y entender cómo el cambio afectará al resto del sistema.
Su experiencia anterior depurando Android hace que disfrute especialmente de esta parte del trabajo. También destaca que la comunidad de LibreOffice es realmente agradable y que resulta muy gratificante trabajar con sus integrantes.
Las revisiones de código, en particular, le han permitido aprender mucho. En ellas, desarrolladores con más experiencia han señalado aspectos que él nunca habría detectado por sí mismo.
Una apuesta por el largo plazo
Para Aleksi, convertirse en miembro de The Document Foundation fue una manera de expresar que pretende formar parte del proyecto a largo plazo y no simplemente pasar por él de manera temporal.
Antes de comenzar a contribuir, le preocupaba publicar código bajo su propio nombre. Sentía que su trabajo quizá no sería suficientemente bueno y que para participar en el software libre era necesario contar con décadas de experiencia en desarrollo.
Pronto descubrió que estaba equivocado.
Revisar cuidadosamente los problemas, aprovechar las pistas que la comunidad suele dejar en los comentarios de Bugzilla, comprender el problema y presentar el mejor parche que podía elaborar resultó ser suficiente para comenzar a contribuir.
Contar con un mentor y con el apoyo de la comunidad a través de IRC también fue de gran ayuda, especialmente porque podía plantear preguntas cada vez que lo necesitaba.
Nuevos desafíos
Aleksi tiene previsto avanzar progresivamente desde las correcciones más pequeñas hacia problemas más interesantes. Como señala con humor, en Bugzilla no hay problemas difíciles, sino únicamente problemas interesantes.
También le interesa colaborar con otros equipos del proyecto. Últimamente ha despertado su interés por las áreas de control de la calidad y documentación, por lo que considera que asumir pequeñas tareas en estos ámbitos puede ser una buena manera de ampliar sus conocimientos antes de abordar trabajos de mayor envergadura.
¿Qué necesita realmente LibreOffice?
Desde su perspectiva, una de las necesidades de LibreOffice es conseguir que, al menos en Finlandia, se ofrezca como una alternativa real en las escuelas. Para ello también es necesario contar con más personas que conozcan suficientemente bien LibreOffice como para poder enseñarlo.
Aleksi también tiene una propuesta más lúdica. Recientemente, en el hacklab, estuvieron viendo los Campeonatos Mundiales de Excel. No está seguro de que algo así sea exactamente lo que LibreOffice necesita, pero le parecería interesante ver a personas con un dominio avanzado de Calc resolviendo problemas y compitiendo entre sí.
En su forma más sencilla, podría tratarse de una competencia de la comunidad en la que los participantes intentaran resolver la mayor cantidad posible de acertijos y desafíos relacionados con las hojas de cálculo.
La experiencia de Aleksi refleja una de las fortalezas de la comunidad de LibreOffice: no es necesario llegar con décadas de experiencia para comenzar a aportar. La curiosidad, la disposición para aprender, el acompañamiento de la comunidad y el deseo de comprender cómo funciona el software pueden convertirse en el punto de partida para una participación a largo plazo.
Artículo original (en inglés)
