LibreOffice es software libre, pero “libre” significa mucho más que simplemente no tener costo. Se trata de otorgar a los usuarios libertades fundamentales sobre cómo ejecutar, compartir, estudiar y mejorar su software y sus computadoras, devolviéndoles el control.

Por ejemplo, el código fuente de LibreOffice —es decir, la “receta” legible por humanos detrás del programa— está disponible para que cualquiera pueda verlo, estudiarlo y modificarlo. Puedes descargar ese código, analizar lo que hace, adaptarlo a tus necesidades y luego convertirlo nuevamente en una versión ejecutable para tu computadora. Cientos de personas ya lo han hecho, aportando cambios y actualizaciones importantes a LibreOffice. Y después eres libre de compartir esas mejoras con otros usuarios.
Esto contrasta con la mayoría de las otras suites ofimáticas, que no otorgan estas libertades a los usuarios; son “cerradas”, por lo que no se puede examinar su funcionamiento interno, ni estudiar cómo operan, ni realizar modificaciones, ni compartir el software. Los usuarios quedan limitados y atrapados, dependientes y sujetos a un software específico de una empresa determinada: justo lo contrario de la libertad.
Por eso hoy, en el “Día de Amor por el Software Libre”, desde The Document Foundation queremos expresar un enorme agradecimiento a todas las personas que trabajan en software libre como LibreOffice. Ya sea que participes en desarrollo, control de calidad (QA), diseño, traducciones, marketing, infraestructura u otros proyectos, ❤️ valoramos y agradecemos tu apoyo.
